En Frutas Champi ya hemos recibido las frutas de la prestigiosa marca D. Catalá para la nueva temporada. Peras y manzanas de la mejor calidad.
¡Ven a probarlas!
En Frutas Champi ya hemos recibido las frutas de la prestigiosa marca D. Catalá para la nueva temporada. Peras y manzanas de la mejor calidad.
¡Ven a probarlas!
Aunque al hablar de verduras se mencione a los champiñones, no tienen nada que ver con las plantas, son hongos. Esta seta es una fuente de nutrientes y vitaminas con muchos beneficios para nuestra salud, estos son algunos:
Gracias a su contenido en Selenio, este hongo estimula la formación de las células T asesinas, que combaten las células cancerosas e impiden que se creen tumores.
Es una fuente única de antioxidantes, de los cuales muchos no se encuentran ni en las frutas ni en las verduras. El selenio y la vitamina D contribuyen a la reparación del ADN evitando que sufra mutaciones y también, inhiben el crecimiento de células malignas que puedan ocasionar cáncer.
Los champiñones contienen altas dosis de fibra, y los estudios aseguran que los diabéticos que siguen dietas muy fibrosas, mejoran notablemente sus niveles de azúcar e insulina en sangre.
Al ser ricos en potasio y sodio, estos minerales ayudan a que los niveles de presión arterial no sean elevados, previniendo enfermedades cardiovasculares.
Los hongos contienen dos tipos de fibra: los beta-glucanos y la quitina, que aumentan la sensación de saciedad y reducen el apetito. De esta forma se controla mejor el peso y la dieta es más fácil de llevar.
Fuente: muyinteresante.es
Fuente: www.mujerhoy.com
Seguro que has escuchado la cifra de 5 porciones al día, ¿pero sabías que también hay que tener en cuenta los gramos de cada porción para alcanzar la cantidad de frutas y verduras diarias recomendadas?
Un estudio liderado por Dagfinn Aune, un epidemiólogo noruego, y publicado en la revista especializada International Journal of Epidemiology, llegó a la conclusión de que la cantidad de frutas y verduras diarias recomendadas es de 800 gramos.
Para obtener este resultado, los investigadores revisaron 95 estudios científicos en los que se evaluaban los beneficios del consumo de frutas y verduras para la salud en los que participaron un total de dos millones de personas. De esta forma, comparando su consumo, aquellos que consumían 800 gramos de frutas y verduras tuvieron un 33% menos de riesgo de sufrir ictus, un 28% menos de enfermedad cardiovascular, un 24% menos de cardiopatías y un 13% de padecer cáncer. Como dato general, descubrieron que el consumo de esta cantidad de frutas y verduras diarias reduce en un 31% el riesgo de muerte prematura.
De esta forma, y en comparación, aquellos que consumían solo 200 gramos, aunque obtuvieron beneficios para su salud, su riesgo de padecer algunas de las enfermedades mencionadas era mayor que el de las personas que consumían 800 gramos.
De esta forma, y en comparación, aquellos que consumían solo 200 gramos, aunque obtuvieron beneficios para su salud, su riesgo de padecer algunas de las enfermedades mencionadas era mayor que el de las personas que consumían 800 gramos.
¿Entonces la cifra de 5 porciones diarias es correcta o no? En realidad, depende de los gramos que consideremos que tiene cada porción. En el estudio mencionado se recomendaban 10 porciones porque se estableció que cada porción debía ser de 80 gramos, sin embargo, en España de forma tradicional se considera que una porción tiene 150 g. Es por ello que la recomendación general suelen ser 5 porciones, con las que se llegaría a 750 g, prácticamente la cantidad recomendada por la ciencia en la última revisión. Pero si las 5 porciones que tomamos son de menos gramos, entonces no sería la cifra correcta.
Por su parte, uno de los dietistas-nutricionistas más populares en España del momento, Carlos Ríos, recomienda en su libro «Come comida real», el consumo de al menos 3 raciones diarias de verdura de unos 140 o 150 g cada una y de al menos 3 raciones diarias de frutas unos 140 o 150 g. Con estas se alcanzaría de sobra los 800 g recomendados por la ciencia. Por lo tanto, podríamos hablar de que la cantidad ideal es 6 porciones de entre 140 y 150 gramos cada una.
Por si te estás preguntando en qué se traduce esto, este ejemplo puede ayudarte: una manzana o una naranja pesan entre 150 g y 200 y una zanahoria grande, también. Por lo que el consumo de cada una de ellas se consideraría una porción. Aunque, lógicamente, todo depende de la fruta u hortaliza que consumamos, ya que en el caso de frutas como las fresas o las cerezas, para alcanzar una porción debemos tomar varias unidades de estas. Es decir, lo mejor es determinar las porciones diarias que consumimos en función de los gramos de cada una.
Por último, cabe mencionar que el líder de la investigación, Dagfinn Aune, también explicó que con lo estudiado hasta el momento se concluye que las manzanas, las peras, los cítricos, las verduras de hoja (espinacas, lechugas…) y las crucíferas (brócoli, coliflor…) están asociadas a un menor riesgo de muerte prematura y enfermedad cardiovascular. Y las verduras amarillas y verdes (zanahoria, calabacín, tomate…), así como las crucíferas, están asociadas a un menor riesgo de cáncer en general.
Esta fruta maravillosa aporta múltiples beneficios a nuestra salud.
A las manzanas se les atribuyen numerosas propiedades saludables gracias a su alto contenido en fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes. Esta fruta suele estar presente en las dietas para perder peso, ya que aportan muy pocas calorías y tienen poder saciante, lo que ayuda a comer menos. Además, las manzanas son ideales para cuidar nuestra dentadura no solo por su gran aporte de calcio, también porque al morderla se produce un movimiento en nuestra boca que fomenta la segregación de saliva, ayudando a limpiar la dentadura de restos de comida que podamos tener acumulados, y no solo eso: al morder la manzana fortalecemos la mandíbula y los dientes. También son perfectas para mantener una correcta hidratación, ya que más de un 80% de su contenido es agua.
Podríamos decir que se trata de un superalimento ya que gracias a su aporte de fibra ayuda a bajar los niveles de colesterol malo (LDL) y a mejorar el proceso digestivo. Además, es altísima en vitaminas, principalmente de los grupos A y C, y es abundante en quercetina, lo que la convierte en una gran fuente de antioxidantes que rejuvenecen.
Este superalimento es un carbohidrato de índice glucémico bajo, por lo que no genera una respuesta elevada de insulina, y es un excelente snack para controlar el apetito y la ansiedad, gracias a su contenido de pectina, una fibra superpotente que nos hace sentir más llenos.
Comer una manzana diariamente puede ayudarte a mejorar tu salud, además de aportarte energía sostenida durante el día, para que puedas trabajar al 100%.
En Frutas Champi tenemos una gran variedad de manzanas para que puedas elegir la que más te guste: Manzanas pink lady, perlim rose, granny smith…
Fuente: mujerhoy.com
¿Dónde encontramos agua en envase natural? En las frutas y verduras.
Consejo Médico: consuma agua natural.
10. Manzana (84% de agua). La siempre rica manzana también tiene agua, aunque no nos lo imaginemos. Además de su poder vitamínico y la fibra que contiene, protege el sistema inmune. Ya sabéis el dicho ‘an apple a day keeps the doctor away’ o, entre nosotros, ‘una manzanica al día nos llena de alegría’.
9. Ciruela (85% de agua). Deliciosas, aparte de su alto contenido en agua, vitaminas y minerales, son muy bajas en calorías. Además, echan una mano contra trastornos como al ansiedad o enfermedades como la gripe (que en verano también puede uno cogerse un resfriado). Como colofón, hay que decir que hacen nuestras digestiones sean más livianas. Guay.
8. Albaricoque (86% de agua). Otra fruta en pleno esplendor veraniego con la que no hay que cortarse lo más mínimo. Están muuuuuy ricos y reducen los niveles de colesterol malo, permiten regular la función cardiaca o la muscular.
7. Naranja (87% de agua). Cierto, no estamos en temporada de naranjas y las que ahora hay en supermercados suelen resultar ligeramente incomibles. Y es lo suyo, porque tiene que haber frutas de verano y de invierno. No obstante, aún se puede tomar en zumo y hay que recordar que, agua aparte, aquí hay mucha vitamina C.
6. Piña (87% de agua). ¡Oh, maravilla! La piña es otra de esas frutas a las que prometerle amor eterno. Algunos nos pasaríamos el verano con una piña en la cabeza, a lo Carmen Miranda bailando y bailando como si no hubiera mañana. Y muy hidrataditos, además. Es muy rica en bromelina, una encima con importantes beneficios para la salud.
5. Melocotón (88% de agua). Otra estrella de la temporada que también puede presumir de un buen porcentaje de líquido elemento. Aparte de las consabidas vitaminas y minerales, el melocotón es bajísimo en calorías. Si aún no estás bien provisto, baja a la frutería y aprovecha, que están en su punto.
4. Melón (90% de agua). No te piques, meloncito. Es cierto que hay otras frutas que tienen más agua que tú, pero tampoco te ganan por mucho. Además, tu eres el favorito de esas personas que perpetran crímenes gastronómicos contigo y el jamón. Además, tienes hierro, vitamina A, C y K… tu consumo continuado ayuda a luchar, por si esto fuera poco, contra la obsesidad y la diabetes. Eres la bomba, majo.
3. Pomelo (91% de agua). De acuerdo, no es el cítrico más popular y cuesta a veces acostumbrarse a su sabor. El pomelo es, sin embargo, la bomba cuando se trata de rehidratarse: no solo por su 91% de agua, sino por los electrolitos que contiene y que echan una mano en eso de volver a recuperar la tonicidad. Su cóctel vitamínico variado también es un importante aliado.
2. Fresa (92% de agua). Aunque no de esa impresión, las fresas tienen muchísimo contenido de agua (tanto como la sandía). Además, aportan calcio y fibra. Y esto último es importante, porque resultan muy saciantes y nos ayudan a prevenir esas crisis entre comida y comida en las que arrasaríamos con la nevera como orangutanes enloquecidos. Aunque, con la que está cayendo, ¿tampoco apetece atiborrarse, verdad?
1. Sandía (92% de agua). No es ningún secreto que la sandía es la fruta que más H20 tiene. Su nombre en inglés (watermelon), la delata. Por eso, lo ideal es atiborrarse de ella en verano. Es el postre ideal y, para los tiquismiquis que no queréis las pepitas, ya sabéis que está la fashion como alternativa. Además, también incluye sodio, potasio o magnesio.
Fuente: https://www.vitonica.com
Las frutas, verduras y hortalizas son en general, alimentos ricos en agua y por ello, con escasa cantidad de nutrientes energéticos. Además, entre ellos predominan en la mayoría de los casos los hidratos de carbono.
Si te apetecen las frutas más que las verduras pero buscas saciarte con las mismas para controlar la cantidad ingerida, recomendamos además de consumir siempre que sea posible las frutas con piel y frescas, escoger los siguientes ejemplares con más proteínas:
Por supuesto, hablando de frutas frescas, no son muchos los ejemplares ricos en proteínas, pero aquí dejamos los principales que puedes sumar a tu dieta para saciarte sumando este nutriente con pocas calorías.
Es mucho más frecuente encontrar verduras ricas en proteínas que frutas, y lo mostramos a continuación listando los ejemplares más proteicos:
En Frutas Champi S.L., continuamos con el cambio de imagen de la empresa adaptando nuestras instalaciones al nuevo logotipo e imagen corporativa.
Una estética más moderna y actual que esperamos que agrade a nuestros clientes.
Recién llegadas nos llegan estas frutas de la marca Catalá.
Grupo Catalá es una empresa familiar que desde 1950 se dedica a la producción y distribución de fruta de hueso y pepita.
Lo más destacado de todas ellas es su sabor dulce y el aroma que despide.
Llénate de sabor y salud llevándote productos de Frutas Champi
En Frutas Champi SL estamos en pleno proceso de construcción de la nueva nave que albergará una mayor cantidad y variedad de productos y nos permitirá ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes.
Fuente: lavanguardia.com
Durante el verano, las altas temperaturas nos llevan a preferir alimentos fríos y refrescantes que nos hidraten y a la vez activen nuestras papilas gustativas. Los helados y los zumos son las estrellas de la temporada, pero también las frutas y hortalizas cumplen esa función: son frescas, jugosas, ligeras y, sobre todo, saludables.
Habitualmente, por miedo a que se deterioren con el calor se guardan en el frigorífico. Y eso, en algunos casos es un error; no todas las frutas y hortalizas deben conservarse en la nevera. En Comer hemos consultado a la Fundación Española de la Nutrición (FEN) para ver cuál es el lugar idóneo y la temperatura óptima de almacenamiento de algunos de estos alimentos. Así evitaremos que se deterioren antes de tiempo (y por nuestra culpa).
Tomates
Sean cherry, raf, corazón de buey, kumato o de colgar, los tomates deben ir fuera de la nevera. La temperatura óptima de maduración de este versátil alimento, que presenta miles de variedades y beneficiosas propiedades nutricionales, se encuentra por encima de los 15ºC. De ahí que, según señalan desde la FEN, mantenerlo a temperaturas por debajo de los 10º C podría provocar que la maduración del tomate sea incompleta y acabe por provocar daños en la fruta. Entre ellos, que el tomate se reblandezca, adopte un color anómalo o que haya una infiltración acuosa que favorezca su putrefacción.
Melones y sandías
Son, indiscutiblemente, las estrellas del verano. Su sabor dulzón y refrescante hace de estas frutas un snack perfecto para las largas y calurosas jornadas de playa. Lo recomendable es dejarlos fuera del frigorífico mientras estén cerrados y, una vez abiertos, guardarlos dentro para disminuir la actividad microbiana. Pero no a cualquier temperatura. Desde la Fundación Española de Nutrición recuerdan que es importante mantenerlos en su temperatura óptima, siendo la del melón 7ºC y la de la sandía 10ºC. En caso de pasarse con el frío lo más probable es que tengan un sabor amargo, nada agradable para el paladar.
Mango, papaya y aguacate
Se trata de frutas tropicales y subtropicales que han sido cultivadas a altas temperaturas. Tan solo hace falta a dirigirse a la Costa Tropical Granadina, donde se cultiva el mango y el aguacate que luego se distribuirá por todo Europa. Son frutas muy susceptibles al frío y guardarlas a temperatura ambiente es siempre la mejor opción.
Plátanos
Con los plátanos sucede lo mismo que con el resto de frutas tropicales. Con el fin de evitar que empiecen a coger ese color marrón tan poco apetecible y que su sabor se deteriore, se recomienda mantenerlos fuera de la nevera. Este es un primer paso para alargar su tiempo de vida; luego, existen algunos trucos que permitirán alargarlo incluso un poco más. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) cifra en 13ºC la temperatura óptima para el almacenamiento de esta fruta.
Los frutos rojos
Que los frutos rojos contienen unas propiedades buenas para el corazón es ya una verdad más que conocida. Destacan, sobre todo, las cualidades nutricionales tan beneficiosas de los arándanos, una fruta que, según múltiples estudios, deberíamos comer de manera diaria. Precisamente por eso, en toda nevera debería haber lugarpara unos cuantos de estos pequeños frutos del bosque. Con una composición muy alta en agua, no son muy resistentes al frío, pero dejarlos fuera supone un riesgo aún mayor de que haya crecimiento microbiano.
Manzanas
Es una de las frutas que mejor se conserva en la nevera, donde puede aguantar un mes sin perder ninguna de sus cualidades. Esto se debe a que con el calor se oxidan, lo que reduce considerablemente su tiempo de vida. Por eso la FAO sitúa en los -1ºC su temperatura óptima de almacenamiento. Dentro del frigorífico, el lugar más indicado para su correcta conservación son los compartimentos inferiores, que acostumbran a ser los más templados.
Además, no conviene lavarlas previamente, ya que la humedad acelera el proceso deterioro y eleva el riesgo de sufrir una contaminación microbiana. Otro de los consejos que dan desde la FEN es que todos aquellas frutas y hortalizas refrigeradas no entren en contacto con los demás alimentos. Solo así se podrá prevenir que se dé una contaminación cruzada.
Naranjas y limones
De la familia de los cítricos, las naranjas y los limones también deben almacenarse a temperatura ambiente. Por norma general, el calor acelera su maduración, así que para evitar que se deterioren el primer paso es no esperar demasiado para consumirlos. Luego, hay que alejarlos del frío, que es lo que provoca que se dañe la piel y se descomponga el fruto, convirtiéndose en un alimento acuoso e insípido.
Patata
Su versatilidad en la cocina y su gran aporte energético, convierten a las patatas en grandes protagonistas de la cocina española. Es un alimento indispensable de cualquier despensa. Y ahí está la equivocación. Las patatas deben, preferiblemente, mantenerse en el frigorífico, ya que solo sufren daños a temperaturas muy bajas. Saber si se han deteriorado es sencillo: un ennegrecimiento de la piel y un sabor anómalo pueden ser indicativos de que no hemos conservado este alimento como se debe.