Es una mutación. Del melocotón. Esto es el paraguayo, esa fruta con forma aplastada, que inunda las fruterías y tiendas de comestibles en verano.
El paraguayo (Prunus persica var. platycarpa) es uno de esos productos sin especial prestigio; como lo pone de manifiesto el que no haya grandes, ni pequeñas, recetas con él. Esto es lo que tienen las frutas baratas, porque en la alimentación, ya se sabe, el clasismo es la norma; hay productos delicatesen que (casi)todo el mundo quiere probar y otros que… que bueno, que ahí están.
El paraguayo es un producto climatérico (madura después de la cosecha) y al ser de la familia del melocotón tiene algunas características comunes: tiene una piel lisa y aterciopelada, con una amplia gama de verdes y rojos en su color, y presenta una pulpa carnosa, perfumada, dulce y jugosa, normalmente blanca, con un hueso pequeño.
Esta fruta posee un sabor que pasa por una extensa gama de dulces, y cuando está un poco verde es un placer el poder hincarle el diente.
Se cultiva principalmente en regiones templadas y tiene unas exigencias de suelo y cultivo similares al del melocotonero. En España, uno de los países destacados en la producción de esta fruta, las zonas de mayor cultivo son Murcia – siendo la principal comarca productora la Vega Alta, en especial los municipios de Cieza y Calasparra-, y Aragón.
El paraguayo procede de China, donde era llamado ‘ping-tzu-tao’ (melocotón de plato) y fue, paradojas de la historia, la fruta preferida de los emperadores de ese país. Desde China se extendió a Europa y Estados Unidos. Y hasta ahora.
La temporada estrella de los melones ha llegado con el mes de mayo. Esta deliciosa fruta similar a la sandía es de las favoritas de la temporada de verano, pero su apariencia siempre es un problema para elegir la que está en mejores condiciones para su consumo. Hoy aprenderás algunos consejos para identificarlos y disfrutar del melón más dulce de la frutería.
Los beneficios del melón, cuyo nombre originario es Cucumis melo, son conocidos principalmente por su gran contenido de agua y su bajo aporte calórico, pero además es fuente de fibra y de potasio, favorece el desarrollo de glóbulos rojos y tiene propiedades laxantes. Todo ello convierten al melón en no solo una fruta sabrosa, sino nutritiva.
Los beneficios del melón, cuyo nombre originario esCucumis melo, son conocidos principalmente por su gran contenido de agua y su bajo aporte calórico, pero además es fuente defibray depotasio, favorece el desarrollo de glóbulos rojos y tiene propiedades laxantes.Todo ello convierten al melón en no solo una fruta sabrosa, sino nutritiva.
El melón, fresco y nutritivo
También el frescor que aporta es elegido por muchos para refrescarse en verano, y no tiene por qué utilizarse solo para el postre,también es un aperitivo perfecto para unir con ensaladas o el famoso plato, muy usual en bodas, elmelón con jamón.
Pero para no llegar a casa y abrir un melón pasado o que todavía no ha llegado a su punto perfecto de maduración y llevarte una decepción,aquí tienes algunos consejos que deberás realizar para elegir el mejor melón de la frutería.Porque al igual que la sandía, hay algunos trucos para saber solo por su apariencia cual está en su punto perfecto.
Los trucos para elegir el mejor melón
El color: para empezar, y lo primero que llama la atención de una fruta es su color. Para saber si el melón está maduro su color no debe ser muy verde y brillante, ya que todavía necesitará más tiempo, pero tampoco debe ser de un amarillo fuerte, porque entonces estará pasado.Lo ideal es que su color sea de un tono verde medio con ciertas manchas con un ligero tono amarillo.
Las grietas:seguramente hayas escuchado alguna vez en la frutería que una de las señas identificativas de un melón maduro es que tenga muchas grietas. Ni tanto ni tan calvo. Es cierto que las grietas del melón son un indicativo, pero no se deben encontrar en exceso, porque podría estar dañado en su interior. No obstante,el melón que escojamos debe tener bastantes de estas marcas tanto en sus extremos como a lo largo del fruto.
El tacto:es importante tocar el malón, cogerlo con las manos y presionar en sus extremos ligeramente.El tacto a notar debe ser blando, indicará que el melón está dulce, pero si se hunden los dedos es que se ha pasado de maduración.Y en el mismo sentido, si está duro es que todavía no ha alcanzado su punto perfecto.
La prueba del sonido:Al igual que ocurre con las sandías es importante que escuchemos el interior de la fruta con unos ‘golpecitos’, si suena duro y pesado es que su interior todavía esta verde, perosi su sonido es hueco y vibra, es que el interior del melón está perfecto.
El olor:aunque podamos sentirnos incómodos al hacerlo porque alguien nos mire y piense que estamos cometiendo una rareza, no es solo una práctica habitual para encontrar el mejor melón, sino un paso indispensable.Si al oler el extremo del melón se nota un olor dulce y afrutado es que se puede consumir,si todavía no da ese olor característico será que todavía no está maduro, y si su olor tiene algún ápice pasado, es que su interior se ha pasado.
¿Qué tipo de lechuga elegir cuando vas al mercado? La lechuga es uno de los vegetales más habituales en la dieta mediterránea. Sigue siendo la reina de las ensaladas que tomamos habitualmente como primer plato o como plato único.
Su bajo aporte en calorías unido a su textura fresca y crujiente la convierten en un ingrediente indispensable en el menú español y que, además se puede combinar con un gran número de aliños, salsas, ingredientes…
En 2019 los españoles consumimos un total de 183 toneladas de lechuga, escarola y endivias frescas. Durante el mes de abril de 2020, mes en el que el consumo de frutas y hortalizas frescas vivió un aumento del 40% respecto al mismo mes del año anterior debido a la pandemia, los hogares españoles consumieron 21 millones de kilos de lechuga, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Por su parte, los productos de cuarta gama, como las típicasensaladas listas para comer, también han experimentado un aumento de su consumo según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y son consumidas en el 84% de los hogares españoles.
Veamos qué tipos de lechugas son las más consumidas y qué beneficios tienen para la salud.
Lechuga romana
Lalechuga romanaes la más conocida y utilizada en España. Su forma con cogollo alargado, el color verde intenso de las hojas y su sabor ligeramente amargo son sus principales características.
Como todas las lechugas tiene muchas proteínas y vitaminas. Si bien, su aporte calórico y en hidratos de carbono es ligeramente inferior al de la lechuga iceberg.
La lechuga romana esmuy rica en vitamina A, con una diferencia de 4094 IU (International Unit) por una porción de una taza de lechuga romana y 361 IU por la misma cantidad de la lechuga iceberg. Por lo que su consumo resulta muy recomendable para la prevención de ciertas enfermedades.
También duplica la cantidad de vitamina K respecto a la lechuga iceberg. Vitamina que ayuda a regular la insulina.
Lechuga iceberg
La lechuga de tipo iceberg se caracteriza por su color más blanquecino y su forma redondeada de ovillo, muy parecida a la col. Tiene una textura crujiente y más consistente que se puede, incluso, escaldar según qué receta.
La lechuga iceberg tiene un sabor suave y acuoso lo que la convierten en la elegida para acompañar cócteles, burritos, sándwiches o hamburguesas entre otros platos.
Su valor nutricional es muy bajo y, aunque aporta agua, vitaminas, sales minerales y fibra, lo hace en menor cantidad que otras variedades de lechuga.
Lechuga tipo hoja de roble
La lechuga de hoja de roble es cada vez más apreciada como variedad para ensaladas. Forma parte fundamental de las mezclas de cuarta gama conocidas como “mezclum” o “bouquet”.
Sus hojas rizadas dan un mayor volumen a los platos y ofrecen una tonalidad original que va del verde al morado. Su sabor es más dulzón y
delicado y su textura más suave.
Este tipo de lechuga es rico en vitamina C, ácido fólico y fibra. Tienen una gran cantidad de agua y aportan más Omega 3 que otras variedades.
Lechuga Batavia
La lechuga batavia, cultivada mayormente en el norte de España destaca por sus hojas rizadas de color intenso. Su color puede ser rojo (que también es no
mbrada como hoja de roble) o verde, según la variedad: Venecia, Boavista, Triatlón, Floreal, Dice o Matinale. Su sabor es bastante neutro.
La lechuga batavia es rica en fibra, minerales, ácido fólico y vitaminas, como la vitamina A y la Vitamina C. También aporta calcio, hierro, cobre, potasio y antioxidantes.
Lechuga Escarola
La lechuga escarola es, para muchos, sinónimo deensalada de invierno, puesto que la temporada de este tipo de lechuga es durante los meses de diciembre, enero, febrero y marzo.
La escarola es un tipo de lechuga de la familia de las achicorias (como la hoja de roble) que resulta fácil de digerir y tiene un efecto depurativo y diurético.
Contiene una gran cantidad de ácido fólico y vitamina C. También es rica en betacaroteno.
Las como la granada, la naranja o las uvas acompañan perfectamente a la lechuga escarola en las ensaladas. También es utilizada para cocinar cremas y purés.
Tipo de Lechuga trocadero
La variedad de lechuga trocadero también es conocida como lechuga francesa o colocha. Se caracteriza por sus hojas tiernas, lisas y mantecosas. Es un tipo de lechuga muy digestiva con un sabor delicado e intenso.
Cerca del 95% de su composición es agua por lo que tiene un bajo aporte calórico (unas 13 kcal por 100 gramos). Destaca su contenido en vitamina A y C.
En ensaladas combina bien con frutos secos, bacalao o pollo y aderezos suaves.
Lollo Rosso
La lechuga lollo rosso se caracteriza por sus hojas separadas y muy rizadas. Las hojas son de color rojo cobre brillante y verde claro en su interior. Su sabor es bastante neutro y su textura muy delicada. Es una variedad de lechuga muy bonita y decorativa.
También tiene propiedades antioxidantes y diuréticas, y es fuente de vitaminas como la A, C, E, o K. Es un sedante natural. Propiedad que podemos aprovechar mejor si la consumimos en la cena ayudando a combatir el insomnio y reducir la ansiedad.
A pesar de ser la principal opción de las personas que optan por una alimentación saludable, existen muchas dudas en torno a los beneficios reales de las frutas.
La ingesta de al menos cinco raciones diarias de frutas y verduras es parte de la recomendación que dan los nutriólogos para una vida sana. Este es uno de los aspectos claves para mantener una alimentación balanceada.
Sin embargo, una contradicción parece empañar las ventajas del consumo de las frutas y ello se debe a su composición rica en azúcares.Las advertencias de los profesionales de la nutrición ahora plantean el interrogante de si las frutas son tan saludables como se cree. A continuación se aclaran algunos de los mitos más relevantes sobre la ingesta de las frutas y sus repercusiones en el organismo.
1. ¿La fruta engorda?
Si las frutas tienen azúcar y el azúcar engorda, es común creer que estas también hacen aumentar de peso. Sin embargo, es necesario diferenciar que existen azúcares beneficiosos y otros dañinos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en susrecomendacionessobre el consumo de azúcar en niños y adultos, divide los azúcares en dos categorías: intrínsecos y libres.
El tipo intrínseco corresponde al azúcar que contienen de manera natural las frutas y verduras frescas, mientras que los endulzantes agregados a los alimentos prefabricados, durante la cocción o directamente por la persona, son los considerados azúcares libres, que contienen monosacáridos y disacáridos. Estos también se hallan en los jarabes, la miel, concentrados de frutas y jugos.
La ingesta del azúcar libre está vinculada con la obesidad y la diabetes, razón por la que la OMS aconseja que su consumo se reduzca un 10%. Por el contrario, las directrices de la OMS no incluyen a los azúcares de tipo intrínseco, debido a la falta de indicios que comprueben sus efectos nocivos en el organismo.
2. ¿Tomar jugo de fruta tiene los mismos efectos que la fruta entera?
Otra creencia común es creer que comer la fruta entera es igual que beberla en jugos y que a la final no importa la forma en la que se consume. Puede parecer lo mismo, pero la realidad es quelos nutrientes de los jugos no se igualan a los de la fruta que se come entera. Los expertos aseguran que el consumo excesivo de jugos es nocivo.
El azúcar de los jugos es catalogado por la OMS como del tipo libre. Incluso si se trata de una preparación casera, su consumo se relaciona con problemas como ladiabetesy el sobrepeso. La razón es que,al tratarse de un alimento líquido, el organismo absorbe rápidamente el azúcar de los jugos y eleva el nivel de glucosa.
Otra diferencia está en las fibras y vitaminas que concentra la fruta en la pulpa y en la cáscara, beneficios que no son aprovechados en el jugo. Otro punto en contra de los jugos es que, al tomarse como zumo o agua de frutas, pasan a ser calificadas como bebidas ácidas, lo que afecta los dientes.
Las bebidas ácidas dañan el esmalte y erosiona los dientes, de acuerdo con un estudio publicado en la revista British Dental Journal.
3. ¿Los diabéticos pueden comer fruta?
También es común escuchar que las personas diabéticas no deben consumir frutas. Ya se aclaró antes. Tomar el jugo no es igual que comer la fruta, y los azúcares de uno son distintos al los del otro. El azúcar de las frutas enteras es intrínseco, por lo tanto no es dañinoy su consumo no está contraindicado para los diabéticos. Al contrario, le aporta beneficios.
La recomendación por parte de la Asociación Americana de Diabetes, es que tanto en adultos como en niños, se reduzca el consumo de los azúcares añadidos y los carbohidratos refinados. Aconseja la ingesta de carbohidratos provenientes de los vegetales, lácteos ycerealesintegrales.
4. ¿Es malo comer fruta por la noche?
La hora en la que se ingieren las frutas es otro de los mitos más extendidos en cuanto a su consumo. El pensamiento común es que el consumo de frutas no debe hacerse después del almuerzo ni de noche. Esto pese a que no existe asidero científico para afirmarlo del todo.
Teniendo en consideración queel aporte calórico de las frutas no varía en relación con el horario de consumo, los nutricionistas dicen que es más importante prestar mayor atención a las calorías totales obtenidas al combinar todas las comidas a lo largo del día.
5. ¿Es buena para la vista?
A las frutas se les vinculan con muchos beneficios para la vista. Por su concentración de vitaminas antioxidantes, entre ellas la C y E,las frutas frescas contribuyen en la prevención de afecciones visualesde alta incidencia poblacional como las cataratas y la degeneración macular.
Expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard atribuyen también a los vegetales verdes, propiedades de protección del globo ocular.
Nos han preguntado si comer demasiada fruta puede desgastar los dientes, y la respuesta es que no, no hay pruebas de que comer fruta desgaste más los dientes que comer cualquier otro alimento de la misma textura. Además, la fruta es rica en vitaminas, esenciales para mantener entre otras cosas el buen estado de nuestros dientes.
Sin embargo, sí podemos hacer algunas puntualizaciones. Por un lado, muchas frutas son ricas en azúcares (el melón, por ejemplo) o en ácidos (los pomelos, por ejemplo), y ambos componentes pueden suponer un riesgo para los dientes si los consumimos en exceso. Los primeros porque alimentan a las bacterias de nuestra boca facilitando las caries, y los segundos porque abrasan el esmalte que recubre y protege los dientes.
Por eso, el servicio National Dental Care da algunas recomendaciones para evitar estos daños. Principalmente, que después de comer estas frutas nos lavemos los dientes o nos enjuaguemos la boca para reducir este riesgo, y también optar por las frutas menos dulces y ácidas, como las manzanas, los melocotones o las bayas (arándanos, moras, frambuesas…).
También es buena idea comer la fruta entera y no convertida en zumo. Así aprovechamos todos sus nutrientes (incluida la fibra, que no está en el zumo) y favorecemos la masticación, parte fundamental del proceso de digestión que además mantiene en forma los músculos, huesos y encías de la boca.
La respuesta es no. Debemos comer más fruta, con o sin piel, como más nos guste, pero comer más. Tal vez la pregunta correcta debería ser: ¿debemos comer más fruta para ingerir suficiente cantidad de fibra? En este caso la respuesta sería claramente afirmativa.
Empecemos por ver qué es la fibra. Esta es la fracción comestible de alimentos de origen vegetal que no puede ser digerida por los enzimas digestivos y que, por tanto, no puede absorberse en el intestino. Sin embargo, algunos tipos de fibra sí pueden ser fermentados por la microbiota, lo que da lugar a compuestos beneficiosos para la salud como los ácidos grasos de cadena corta.
A pesar de que la fibra no se absorbe, sí debemos ingerirla en cantidad suficiente, porque tiene múltiples efectos beneficiosos. Por ejemplo, la prevención del estreñimiento y la disminución de las concentraciones de colesterol en sangre. De hecho, numerosos estudios epidemiológicos han puesto de manifiesto que aquellas personas con un bajo consumo de fibra tienen una mayor predisposición a padecer ciertas patologías como diabetes y enfermedades cardiovasculares.
En lo que respecta a las fuentes de fibra, algunos alimentos como los cereales integrales (trigo, avena…), las legumbres, las frutas, las verduras y los frutos secos son ricos en ella. Por el contrario, los de origen animal, como la carne, el pescado y los huevos, carecen de la misma.
¿CUÁNTA FIBRA DEBO INGERIR?
Las recomendaciones de ingesta de fibra en adultos difieren según el organismo que las establezca. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la recomendación actual en adultos es de al menos 25 g/día. Sin embargo, el consumo actual de fibra en Europa se sitúa en torno a 14-23 g/día, por debajo de las recomendaciones. En concreto, el estudio ANIBES, indicó que en España el consumo medio de fibra era de 13 g/día en hombres y de 14 g/día en mujeres con edades comprendidas entre 18 y 64 años.
Para llegar a este consumo mínimo de fibra se deberían consumir al menos 5 raciones de fruta y verdura al día (unos 400 g) y 2 o 3 raciones de legumbre a la semana. Así mismo, se deberían consumir cereales integrales como el arroz integral.
No obstante muchos, en vez de preocuparnos por la baja ingesta de estos alimentos, lo hacemos por consumir la fruta con piel para aumentar la ingesta de fibra. Es cierto que la piel de la fruta tiene mayor cantidad que el resto de la fracción comestible, pero debido al bajo peso que supone en comparación con el peso total, la diferencia entre comerla con o sin piel es pequeña.
En la siguiente tabla se muestran los gramos de fibra en la pulpa y en la piel de la manzana y de la pera. Imaginemos que ingerimos 150 gramos de pera sin piel: en este caso, el contenido total de fibra ingerida sería 3,2 g. En cambio, si también ingerimos la parte correspondiente de piel, unos 5 g, estaríamos añadiendo únicamente 0,1 gramos extra de fibra.
A todo esto cabe añadir que, en numerosas ocasiones, hay más diferencia en el contenido en fibra entre distintas frutas e incluso entre clases o variedades de una misma fruta. Si este caso no supone ningún problema desde el punto de vista del consumo de fibra, ¿por qué se le da tanta importancia a cómo comer la fruta o la verdura?
En definitiva, a pesar de que el consumo de fruta y verdura con piel pueda suponer un ligero incremento en la ingesta de fibra, este es muy pequeño. Si para alguien puede suponer una reducción de la ingesta de fruta o verdura es preferible que le quite la piel. En este caso, lo principal es incrementar el consumo de frutas y verduras, no importa cómo las ingiramos.
La FAO (Organización de las Naciones Unidades para la Alimentación y la Agricultura) ha declarado el 2021 como elAño Internacional de las Frutas y Verduras, con el objetivo de crear conciencia de los beneficios del consumo de Frutas y Verduras como parte de una alimentación y estilos de vida saludables.
Con motivo de esta celebración, la FAO ha publicado undocumento de antecedentes sobre el sector hortofrutícola,donde se pone en valor las características especiales de la cadena de valor.
Queremos compartir con ustedes este documento que recoge información sobre la asociación del consumo de frutas y verduras, con la salud, importancia del sector para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, la producción y mercado mundial de frutas y verduras o la necesidad de ser más eficientes para reducir las pérdidas y desperdicios, o las propuestas de políticas que mejoren el acceso a las frutas y verduras, entre otros.
Constituyen un recurso diario saludable para mantener un estilo de vida sano y ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares
La Asociación española de Fabricantes de Zumos (ASOZUMOS), ofrece una propuesta semanal de 7 zumos de fruta distintos, uno para cada día de la semana, con objeto de informar a los consumidores sobre los beneficios que conlleva el consumo de cada uno de estos sabores.
1. Naranja: Contiene vitamina C, que tiene capacidad antioxidante y disminuye la presión arterial gracias a la hesperidina, presente en los zumos de naranja.
2. Piña: Contiene vitamina C, que repara los tejidos dañados del cuerpo y ayuda a mantener el sistema linfático saludable.
3. Tomate: Contiene ácido fólico, provitamina A, potasio y licopeno, cuyos principales beneficios para la salud se traducen en la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes.
4. Zanahoria: Su alto contenido en fibra calma las molestias gástricas y el exceso de acidez debido a sales minerales como sodio, cloro, potasio y vitaminas del complejo B.
5. Manzana: Se caracteriza por el contenido de antioxidantes fenólicos, como la quercetina y rutina, que entre cuyos efectos destacan el antiinflamatorio, antitumoral y antiviral.
6. Uva: También contiene antioxidantes fenólicos, como la epicatequina y catequina que tienen carácter antiinflamatorio, antitumoral y antiviral.
7. Plátano: Favorece el equilibrio hídrico y controla la presión sanguínea gracias a su alto contenido en potasio y bajo contenido en sodio.
Los nutricionistas recomiendan al menos cinco porciones de frutas y verduras por día para una vida saludable. Este es uno de los aspectos clave para mantener una dieta equilibrada.
Sin embargo, la contradicción parece ensombrecer las ventajas de comer frutas, que se debe a su alto contenido de azúcar. La advertencia de los expertos en nutrición plantea ahora la pregunta de si la fruta es tan saludable como la gente piensa. A continuación se exponen algunos de los mitos más relevantes sobre la ingesta de frutas y sus efectos en el organismo.
¿La fruta engorda?
Si la fruta contiene azúcar y el azúcar engorda, generalmente se piensa que también engorda. Sin embargo, es necesario distinguir si existen azúcares beneficiosos y otros azúcares nocivos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en sus recomendaciones sobre el consumo de azúcar para niños y adultos, divide los azúcares en dos categorías: azúcares inherentes y azúcares libres.
El tipo intrínseco corresponde a los azúcares contenidos naturalmente en frutas y verduras frescas, mientras que los edulcorantes añadidos directamente a los alimentos preparados durante la cocción o por las personas se consideran azúcares libres, que contienen monosacáridos y disacáridos. Estos también se encuentran en jarabes, miel, frutas concentradas y jugos.
¿Pueden comer frutas las personas con diabetes?
También es común escuchar que los diabéticos no deben comer frutas. Despejado antes. Beber jugo de frutas no es lo mismo que comer frutas, y un tipo de azúcar es diferente del otro. El azúcar en la fruta entera es inherente, por lo que es inofensivo y no debe ser consumido por diabéticos. Al contrario, te beneficia.
¿Beber jugo tiene el mismo efecto que la fruta entera?
Otra creencia común es que comer la fruta entera es lo mismo que beber el jugo y, en última instancia, no importa cómo se consuma. Parece ser lo mismo, pero la realidad es que la nutrición del jugo no es igual a la nutrición de la fruta entera. Los expertos dicen que beber demasiado jugo es perjudicial.
La OMS clasifica el azúcar de los jugos de frutas como azúcar libre. Incluso con preparaciones caseras, su consumo está relacionado con problemas como la diabetes y el sobrepeso. La razón es que debido a que es un alimento líquido, el cuerpo humano absorberá rápidamente el azúcar del jugo y aumentará los niveles de glucosa.
Otra diferencia es la fibra y las vitaminas que la fruta concentra en la pulpa y la cáscara, lo cual es un beneficio no utilizado en el jugo. Otro punto en contra de los jugos es que cuando se toman como jugo o agua, se clasifican como bebidas ácidas, que pueden afectar los dientes.
¿Es buena para la vista?
La fruta tiene muchos efectos de protección ocular. Debido a que es rico en vitaminas antioxidantes (incluidas C y E), las frutas frescas ayudan a prevenir enfermedades visuales de alta incidencia como cataratas y degeneración macular.
¿Es malo comer fruta por la noche?
La hora de comer fruta es el otro mito más común sobre comer fruta. La idea general es que no debes comer fruta después del almuerzo ni por la noche. Aunque en realidad no existe una base científica para estar seguro.
La deshidratación de la fruta es una técnica que la humanidad ha utilizado desde la antigüedad para poder conservar los alimentos y poder así almacenarlos durante periodos más largos de tiempo
¿Te gusta la fruta que encuentras en elroscón de Reyeso eres de esa gran mayoría que la termina quitando? La fruta deshidratada no presenta ni la misma forma ni el mismo sabor que la fruta fresca, pero eso no quiere decir que vaya a ser mala para salud. Simplemente se ha llevado a cabo unatécnica de deshidratacióndonde se le ha eliminado cualquier muestra de agua.
Ladeshidratación de la fruta y verduraes una técnica que la humanidad ha utilizado desde la antigüedad para poder conservar los alimentos y poder así almacenarlos durante periodos más largos de tiempo. Si queremos desecar la fruta hay que someterla a calor, como por ejemplo estar expuestas al sol o darle con aire caliente, extrayendo el agua que contienen dichas frutas.
Dado que las frutas contienen gran cantidad de agua, llegando a alcanzar porcentajes como el 94%, como por ejemplo lasandía, que tiene un 94,6% deaguapor cada 100 gramos de producto comestible, este proceso es lento, pero se pueden ir viendo cambios muy rápidamente porque cuando la fruta, al deshidratarla,reduce su tamañoy, además, concentra todo su sabor, nutrientes y fibra.
Fruta escarchada sin azúcar
«La fruta escarchada tiene un proceso bastante laborioso. Se trata deextraer el agua natural de la frutay sustituir por almíbar, que es el que le dará ese aspecto escarchado. Se hace con una mezcla de dos partes de azúcar y 1 de agua y en varios ciclos (al menos tres) de cocción cambiando el agua. Para laopción sin azúcarse sustituye el azúcar por edulcorante granulado», cuenta Israel Criado, del equipo de Realfooding.
¿Cómo sería esa alternativa saludable? Explica el #realfooder que habría que optar por frutas desecadas, que podemos encontrar todas las variedades en cualquier supermercado. «Por ejemplo, una buena alternativa para sustituir frutas confitadas en dulces típicos navideños como el roscón es usar estas frutas hidratadas durante unos minutos en zumo de naranja o agua caliente para facilitar que se adhieran y tomen la forma», comenta Israel Criado.
Beneficios de la fruta deshidratada
La fruta deshidratada o escarchada no solo está porNavidad, sino que durante todo el año numerosos adeptos las consumen a modo de snack. Son saludables puesto que tienen concentradas todas las propiedades de las frutas pero el aporte calórico de estas es mucho mayor que el de las frutas frescas.
Si durante el proceso de deshidratación no se ha añadido ningún ingrediente (azúcares o grasas), lafruta secaequivale a una fruta fresca. No obstante, el contenido en azúcar y las kilocalorías varían considerablemente de unas frutas deshidratadas a otras.
Explican desde la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) que lascaloríasde la fruta deshidratada son siete veces más que las de la fruta fresca, que además es insustituible en la dieta por su valor nutritivo y porque previene problemas de salud como la obesidad, el cáncer, la diabetes o enfermedades cardiovasculares, además de aportar minerales, vitaminas, fibra alimenticia y antioxidantes.
La fruta deshidratada tiene más calorías porque, al perder gran parte del agua en el proceso de deshidratación, concentra más propiedades nutritivas y además se le añade sacarosa, que puede llegar a ser el 50% del producto, como OCU ha podido comprobar en sus análisis.